Concepto, tipos, estructura, ejemplos y construcción.

Te explicamos qué es un argumento, qué tipos hay, cómo se construyen, ejemplos y cómo hacerlo. Además, qué es un contraargumento.

argumento
Un argumento intenta probar la validez de una idea.

¿Qué es un argumento?

Un argumento es la expresión de un pensamientoya sea oral o escrita, como parte del intento lógico de demostrar la validez o invalidez de una tesis o declaración vinculándola a un conjunto de conclusiones.

En otras palabras, un argumento es una forma de razonamiento que justifica una posición sobre algo. por un conjunto de premisas y una conclusión lógica extraída de ellas. Argumentar, entonces, significa presentar argumentos al otro, como lo hacen los abogados durante un juicio, para tratar de persuadir al jurado.

Los argumentos son parte de los discursos y las opiniones, pero no siempre son válidos o convenientes. Por lo tanto, no siempre logran defender una posición, es decir, convencerlos o motivarlos para que actúen. Por ejemplo, una discusión suele consistir en dos o más personas que intercambian argumentos para intentar que la otra parte piense sobre un tema de la forma en que lo están haciendo.

La validez de un argumento depende del procedimiento lógico que ofrezcan, para lo cual deben ser coherentes y libres de contradicciones, i. Si no son válidos, a menudo se les llama falacias.

Ver también: pensamiento lógico

tipos de argumentos

Se pueden identificar diferentes tipos de argumentos según el contenido y el procedimiento, de modo que puede haber un gran número de ellos, ya que no existe una sola forma de argumentar. Algunos de ellos son:

  • argumentos deductivos. Las que parten de premisas ciertas o probables y extraen de ellas conclusiones válidas, que van de lo general a lo particular. Es una forma común de razonar en las ciencias y la lógica formal, pero está limitada por la verdad de las premisas en las que se basa. Por ejemplo: si todos los humanos mueren por necesidad, y yo soy un humano en particular, seguramente moriré.
  • argumentos inductivos. Proceden en contraste con lo deductivo, procediendo de lo específico a lo general. Por lo tanto, el método inductivo es algo creativo y menos seguro, pero es particularmente útil para la ciencia actuarial y la estadística. Por ejemplo: si una persona gana la lotería y yo también juego a la lotería, es probable que yo también gane.
  • Argumentos abductivos. En este caso, los argumentos no parten de premisas específicas, sino que parten de dos premisas aisladas y llegan a una conclusión probable, aunque no verificable. Por ejemplo: si un novio está discutiendo con su novia y un rato después lo veo besando a otra chica, puedo suponer que rompió con su novia a causa de la pelea.
  • argumentos causales. Comienzan vinculando un evento con otro utilizando las leyes de causa y efecto. En ese sentido, hacen una conexión que superficialmente parece necesaria, pero que puede no ser el caso. Por ejemplo: me mareo cada vez que viajo en autobús. Así que el autobús es la causa de mi mareo.
  • argumentos de generalización. Ellos son los que sugieren extender una propiedad a un grupo de elementos simplemente porque la han observado en unos pocos miembros del conjunto. Por ejemplo: yo soy irascible y soy Géminis, y mi amiga Yenny es irascible y también Géminis; por lo tanto, todos los gemelos tienen mal genio.

estructura de un argumento

Cada argumento consta de dos elementos básicos:

  • instalaciones de la empresa. Los puntos de partida del pensamiento lógico que proporcionan los primeros elementos para encontrar algo. Pueden tener diferentes números. Por ejemplo: «Todos los hombres son mortales» y «Yo soy un hombre».
  • Conclusiones. La segunda parte del argumento, que depende de la primera y se obtiene de una especie de procedimiento lógico, termina así el argumento. Por ejemplo: «Entonces soy mortal».

Estos artículos están organizados de la siguiente manera:

  • Afirmación. La premisa inicial del argumento, lo que queremos probar o justificar.
  • Argumentación. El porqué del enunciado, es decir, el soporte lógico o formal que lo sustenta.
  • Prueba. Las pruebas que aportamos para acreditar o acreditar el razonamiento.

¿Cómo argumentas?

Para hacer un argumento, debe realizar los siguientes pasos:

  • Elige el local. El primer paso en cualquier argumento implica información, por lo que es necesario saber de qué estamos hablando y qué posición tomamos al respecto. Una vez formuladas las premisas, debemos elegir la que usaremos como afirmación, es decir, la primera que justificaremos o sustentaremos a partir de ahora. Por ejemplo: “Volar en avión contamina más que conducir un coche”
  • Encuentra la justificación más adecuada. Esto significa elegir entre los posibles métodos de justificación lógica para respaldar nuestra afirmación, lo que equivale a elegir un camino que conduzca a la meta deseada. Dependiendo de este camino, tenemos que elegir una u otra prueba. Al respecto…

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